martes, 21 de junio de 2011

Oración de Santo Tomás de Aquino para antes del estudio

Oh, Creador inefable Tú que eres la verdadera fuente de luz y el soberano principio de sabiduría dígnate infundir en las tinieblas de mi entendimiento un rayo de tu claridad, apartando de mí la doble oscuridad en que he nacido: el pecado y la ignorancia. Tú que haces elocuente la lengua de los niños, instruye mi lengua e infunde en mis labios la gracia de tu bendición.
Dame agudeza para entender, capacidad para asimilar, método y facilidad para aprender, sutileza para interpretar y gracia copiosa para hablar. Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar. Tú que eres verdadero Dios y hombre, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Á continuación, como me la enseñaron en el colegio:

Creador inefable,
Tú que erea la fuente de luz y sabiduría
dignate infundir soble las tinieblas de mi entendimiento
la luz de Tú claridad.

Tú que haces elocuente la lengua de los niños:
Instruye mi lengua
e infunde sobre mis labios la gracia dé Tú bendición.

Dame sagacidad para entender
Capacidad para retener
Facilidad y orden para aprender
Gracia copiosa para hablar
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos;

Amén